No puedo prometerte que no vaya a enfadarme cuando ensucies el suelo de la cocina, ni puedo decirte que voy a entender tus rarezas siempre. Y aún así, sólo puedo explicarme y explicarTeLo con una única palabra:
O de como yo misma me los complico... quien sabe...
Esto de estar de reposo obligado le da alas a mis preocupaciones escondidas y paso un rato de 24 horas dándole vueltas a cosas que en principio debería de tener resueltas...
Y no vale de nada que quiera escapar de mi misma pensando en bajar a leer al césped, o en ir a comprar el pan... en pasear ya que hoy está nublado...
Porque al final me hago un ovillo \figurado/ (no tengo la espalda para florituras) y entro en espiral cíclica y laberíntica de la que me cuesta, si es que lo consigo, llegar a la salida...
Y lo peor de todo es que me conozco y que las decisiones tomadas en días como hoy no llegan a ningún lado...
Que digo yo, que esta especie nuestra, somos enrevesados cuanto menos, y que ildolcefareniente, es sólo dolce en caso de que decidas voluntariamente pasar el rato sin hacer nada.
Ahora bien, si estás, obligado a no hacer nada, o a hacer más bien poco, se convierte en un AgríisimoFareNIENTE...